Blanca y Antonio en la puerta de su tienda

Nuestra historia

30 años entre telas

Blanca empezó vistiendo a las mujeres de su barrio. Antonio acabó vistiendo a sus maridos.

Hay un momento que casi todas conocen. Entras en una tienda llena de promesas y sales con las manos vacías. No porque seas complicada. No porque pidas demasiado. Sino porque entre toda esa ropa, nadie parece haber pensado en ti al elegirla.

Blanca Alcaraz nace de ese momento.

Blanca eligiendo una prenda en la tienda

Cómo empezó

Al principio seguíamos el ritmo de todos

Cada temporada, colores nuevos, formas nuevas, promesas nuevas. Blanca llevaba años entre telas y patrones, y hacía lo que hacía todo el mundo.

Pero pronto empezó a notar algo. Las mujeres que entraban no buscaban solo algo que ponerse. Buscaban algo en lo que reconocerse. No querían ir a la moda una temporada. Querían sentirse bien. Elegantes sin esfuerzo. Presentes, pero nunca excesivas.

Y después llegó él

Antonio no vino a hacer ruido. Vino a traer calma.

Dejó su trabajo y empezó a echar una mano desde casa. Ponía orden en el almacén, miraba los números, se fijaba en lo que funcionaba y en lo que ya no tenía sentido.

Y pasó algo que no estábamos buscando. Las clientas empezaron a venir acompañadas. «¿Y para él no tenéis nada?» Lo oímos tantas veces que dejamos de tomarlo como una pregunta y empezamos a tomarlo como un encargo.

Hoy Blanca Alcaraz viste a los dos. Ella eligió la ropa de mujer durante treinta años. Él elige la de hombre con el mismo criterio: nada que apriete, nada que pique, nada que haya que estrenar dos veces para que caiga bien.

Antonio doblando camisas en la tienda
Prendas que no te piden que seas otra. Prendas que te acercan a quien ya eres.
30
Años de oficio
Ella y él
Las dos secciones
Gratis
Envío a toda España
30 días
Para cambiar de opinión

Dejamos de elegir prendas solo porque eran nuevas. Empezamos a elegirlas porque merecían quedarse. Líneas suaves, tejidos agradables de llevar y cortes que entran solos en el día a día.

Este mes celebramos nuestro aniversario. No es una promoción: es un gracias.

Tómate tu tiempo. Y fíate de esa sensación de mirar algo y pensar simplemente: esto soy yo.

Blanca y Antonio